La Gran Vía es un inventario de los principales estilos arquitectónicos de la primera mitad del siglo XX. Abierta en 1910 para agilizar el tráfico entre el Barrio de Salamanca y el de Chamberí, supuso la desaparición de cuatro calles, dos conventos y un mercado. Sin embargo muy pronto la avenida se convirtió en la fachada más singular de Madrid y desde entonces, las grandes compañías, los cines, los teatros, las tiendas de calidad y las cafeterías de moda compiten en la Gran Vía con arquitectura y diseño de altísimo nivel.

En el primer tramo, hasta la Red de San Luís, los templetes, las mansardas y las fachadas modernistas, clasicistas y eclécticas dan a la calle cierto aire europeo. A continuación, hasta la Plaza de Callao, la avenida se ensancha y acoge las primeros superficies comerciales que se abrieron en la capital. Destacan el rascacielos más antiguo del continente, el edificio Telefónica, y algunas obras singulares del racionalismo madrileño, como el Capitol y el Cine Callao. En su último tramo, hasta la Plaza de España se encuentran los grandes teatros, las salas de fiestas y los hoteles que hacen de la Gran Vía el eje de la vida nocturna en la capital.

Home-arquitectura

Plus Los edificios