Un paseo por la Gran Vía y aledaños nos deja con la boca abierta por su gran oferta comercial en uno de los marcos más impresionantes de la ciudad. Por el día, el trasiego de gentes es constante, animados por la llamada de los escaparates, auténticas ventanas a un mundo donde lo onírico se convierte en realidad. Al atardecer y por la noche, la calle y los edificios se iluminan mostrando un gran espectáculo, mientras las luces de neón de escaparates y musicales anuncian un pedazo de lo mejor de esta ciudad.
En 2010, la Gran Vía cumple su primer siglo de vida. Para celebrarlo, se han organizado numerosas propuestas de ocio y cultura encaminadas a dar a conocer la historia de un proyecto arquitectónico ambicioso y genial que comenzó a ejecutarse a principios del siglo XX y que modernizó la fisonomía de Madrid. Pero qué mejor manera de celebrarlo, que dejándose tentar por la increíble oferta de sus comercios, cafeterías, restaurantes, cines y teatros.
