La llegada de la Democracia

Espacio de contrastes y encuentros, la Gran Vía vivió en primera persona la llegada de la Democracia, el rápido pulso de un cambio político que transformó la vida de todos los españoles. La primera pegada de carteles o las grandes manifestaciones reivindicativas tuvieron un escenario privilegiado en la gran arteria madrileña, que iluminada por carteles de luces de neón se convirtió en espacio intercultural abierto al mundo. Los primeros años que siguieron a la muerte de Francisco Franco destacan sobre todo por la irrupción en los cines de la Gran Vía de dos géneros hasta ahora inéditos, que llenaron la totalidad de sus salas: el destape y el landismo. A estos hay que añadir la tímida aparición de películas que comenzaron a revisar la historia desde el bando de los vencidos, como Canciones para después de una guerra o El espíritu de la colmena.

La década de los 80 elevó a mito a la Gran Vía y los chicos de la Movida madrileña vivieron en sus discotecas y locales de moda una ola de vanguardia y creatividad artística que plasmó en sus videoclips, fotografías y lienzos la transformación de este espacio urbano, más cosmopolita que nunca, más desenfadado que nunca, y a la vez pleno de tradición e historia.

> Enviar a un amigo
> Imprimir

< Volver